Los Libros de Samuel y los Reyes: De la Leyenda a la by Pierre Gibert; Nicolas Darrical

By Pierre Gibert; Nicolas Darrical

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LFG Roland C.II

LFG Roland C. II КНИГИ ;ВОЕННАЯ ИСТОРИЯ LFG Roland C. II(Windsock Datafile 49)By Peter M. GroszPublisher: Albatros Productions Ltd199540 PagesISBN: 0948414669PDF19 MBThe LFG Roland C. 1I Walfisch (Whale) made its frontline debut in March-April 1916 and was once actually sooner than its time. compared to all different two-seat different types of its day, on either side of the strains, it stands aside in aerodynamic and structural layout, sufficiently complicated actually to spawn a single-seat fighter (see WINDSOCK DATAFILENo.

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En tres ocaSlOnes no, encontramos con este personaje en la hlstona de David Aparece por pnmera vez «cuando David se estableclO en su casa y el Señor le dlO paz con sus enemigos de alrededor>, (2 Sm 7, 1) Volvemos a encontrarlo luego, con ocaSlOn del adulteno de David con Betsabe (2 Sm 12), eplsodlO en que Interviene para denunciar el pecado del rey y obligarle a tomar conCienCia del mismo Se presenta finalmente en el momento de Id suceslOn de Saloman y en favor de esta suceslOn (1 Re 1) Las cuestIOnes que se pueden plantear recaen no solo sobre la naturaleza y la funclOn de este personaje, SInO tamblen sobre su personalidad De forma general hay que deCir que no se sabe nada de el m sobre sus ongenes m sobre su destmo Se pre,enta bruscamente al final de una etapa del reInado de David para marcar bien esta etapa (cf lo dicho en la p 26) Pero la ocaslOn de su profeCla, que manifiesta una relectura postenor del reInado de David a la luz del de Salomon, demuestra que fue remtroduc ¡do en la hlstona de David Desempena en ella un papel Similar al que represento Samuel con Saul en el momento de ~u deslgnaclOn como rey (l Sm 12) Por otra parte, tan solo una vez es deSignado como «profeta», cuando «el rey» se dmge a el (2 Sm 7, 2), SIn que a contmuaclOn se le deSigne mas que por su propiO nombre (2 Sm 7, 4 y 17) Con ocaslOn del adulteno de David con Betsabe, se le llama unas veces «el profeta Natan» (2 Sm 12, I Y25) Y otras slmplemente «Natan» SIn embargo, aunque en el curso del relato ~olo se le deSigne porel nombre de Natan, su comportamiento y sobre todo su lenguaje estan relaCIOnado, mamf¡estamente con los de los profetas de Israel Fmalmente, durante las Intngas por colocar a Salomon en el trono se le designa ordmanamente como «el profeta Natan» (1 Re 1, 10 22 23 32 38) SI no es posible sacar conclUSIOnes deClSIVdS del empleo de estas deSignaCIOnes, en lo que se refiere a la condlclOn profetIca de Natan hemos de reconocer que la cuestIon sigue estando ablerta Porque IndiCIOS para pen- 36 sar que Natan fue «profetI[¡cado», los hay Personaje vInculado a los ambientes cortesanos de David, su actuaclOn en la Intnga para lograr Id elecclon de Salomon contra Adomas lo muestra ante todo como un personaje de la corte, casI como un pohtIco al serVlClO de una facclOn o de un partido Su funclOn moral con ocaslOn del adulteno de Davld confirmana una mfluenCla profunda que lo convertma en un consejero del soberano y en la voz de su conClenCla segun las eXigencias de la religlOn yavlsta Fmalmente, el episodIO de la «profecla» confirmana la promoClon literana y teologlca del personaje al rango de los grandes testIgos o de las grandes figuras que marcaron con su autondad y su palabra los grandes momentos de la hlstona de Israel En este ,entIdo, Natan habna tomado el relevo de manos de Samuel, que lo tomo a su vez de Josue, aguardando la llegada de Eha, En ese caso, su IdentlficaclOn como profetd, qUlzas mas aun que su personalidad, procedena de la relectura de la hl Wona en funclOn de una concepclOn muy concreta, que es con toda probabilidad la de la teologla deuteronomista Su deslgnaclOn como «profeta» se denvana de esta lectura, heredera a su vez del gran profetIsmo Volvenamos a encontramos en el CdSO de Natan aunque con una modestIa mucho mayor, con el mismo fenomeno que velamos en Samuel un personaje oscuro en sus comienzos, que desempeñaba una funclOn corriente, por ejemplo la de conseJero, paso a reCibir de la redacclOn mlsma de la hlstona en la que ~e VIO metIdo una slgmficaclOn que desborda la mera preocupaclOn de conservar un recuerdo exacto del pasado Esa redacclOn habna «profetIficado» al personaje dentro de esta perspectiva Pero, lo mlsmo que en el caso de Samuel, la obra del ultImo redactor habna respetado sufiCientemente los hechos y las pnmeras redaCCIOnes para que pudlesemos todavla hoy reconocer la parte no profetlca del persondJe, de la mlsma manera con que velamos a Samuel como Juez (1 Sm 7, 15-17) Y hasta como adlVlno (1 Sm 9, 9) A base de unas cuantas maniobras, Salomón se ve designado así por el mismo David como heredero en el trono y es consagrado como rey mientras vive aún su padre Aparte el carácter excepcional de este modo de proceder, dado que la tradiCión eXlgla que el rey anterior mUriera para reconocer ofiCialmente a su sucesor, y el mismo DaVid procedlo de Igual modo con Saúl (2 Sm 2, 4-7), lo que aqUl ImpreSiona es ante todo el carácter casI privado de los acontecimientos En efecto, a pesar de la presencia del pueblo (<

Fin del reino del norte 1 Re 14 - 2 Re 17 Como dábamos a entender al comienzo de la secClon precedente, no se Impone el corte de la actual a partir del c 14 Por otra parte, SI constitUimos un conjunto tan amplio y en el que además inclUimos una parte de los dos libros, es porque tampoco hay nada que nos obligue de forma deCISiva a crear conjuntos más pequeños de menor ImportanCia, en adelante entramos en una especie de triste uniformidad Simbolizada por la expreslon que va puntuando regularmente toda esta histOria «El rey tal hiZO lo que el Señor reprueba ,mUriÓ y lo enterraron con sus padres » Se va cubriendo de este modo el tiempo con la suceslon de los reyes de Israel y de Judá mezclados entre sí hasta la desaparlClon en el año 721 del remo de Israel, que marcará el otro limite de este conjunto Sin embargo, conviene que no nos dejemos caer en la trampa de esta repetlclon de formulas Este conjunto está marcado no solamente por acontecimientos Importantes, SinO que además está dominado por ciertas figuras destacadas de profetas y de reyes De manera general, mtenta distanCiarse de las meras preocupaciones de la cronlca y pone de relieve ciertos episodiOS que tienen una intención y un Significado teológiCO indiscutibles Esta vez entramos por completo en una histOria intenCionada, una histOria demostrativa a través de los balances que presenta de los tres o cuatro Siglos que acabaron cerrándose con la prueba final del destierro en Babilonia el año 587 Desde el punto de vista del estilo, hemos de tener en cuenta una mezcla entre relatos preocupados por la crónica exacta y relatos populares que lindan con lo maravilloso y lo extraordinariO, dispuestos por otra parte a SUSCItar la cuestión de la coherenCia de este conjunto A pesar de esta mezcla, la histOria que encontramos tan bien organizada sigue Siendo una hIstOria critICa ya que el histOriador no tiene nlngun reparo en apreciar expresamente las Ideas y la conducta de sus personajes, 43 muchas veces de forma negativa y en perJUICIO de los mIsmos Y SI a veces se esfuerza en destacar algunos aconteCimIentos o algunas figuras excepcionales, por el mismo contraste que éstos constituyen, le sirven para subrayar un poco más la trISteza de aquellos tIempos en que el pueblo y los soberanos « hacen lo que el Señor reprueba» Más que nunca es la lectura continua la que mejor expresa toda esta larga sene de años y de siglos marcada por la suceslon de los reyes Sin embargo, conviene que no nos dejemos engañar por estas apanenclas' los redactores no pierden nunca de vista que, por muy Importantes que sean las figuras de los reyes, no son de ordlnano más que otros tantos Jalones en una trama hlstonca hecha de otros muchos personajes y realidades Por eso, no sólo habrá algunos reyes a qUienes se les atribuya una mayor extensión en el relato que a otros que reinaron más tIempo que ellos, SinO que habrá otros personajes del pueblo y sobre todo algunos profetas y profetisas que Intervendrán de forma decIsiva en el curso de los acontecimientos Dentro de esta perspectiva hemos de detenernos en los profetas Ellas y Eliseo, los relatos so'ore ellos, orgamzados en verdaderos cIClos, ocupan un lugar de especial Importancia (1 Re 17-19, 21, 17-29; 2 Re 1, 2-2, 25, 4, 1-8, 15, 9, 1-3, 13, 14-21 l.

También 12, 29a 30b) Por otra parte, como hemos ViStO, se trata además de explicar la desaparición en el año 909 de la dinastía de jeroboán, sustituida por la de Basá (15, 25-30) LA ESCRITURA DE LA HISTORIA Podemos sacar de todo esto algunas conclusiones sobre la escritura de la historia Aquí nos encontramos naturalmente fuera de toda leyenda y de todo relato de carácter legendariO, aunque sea difícil de establecer la verdad hlstorlca El carácter sombrío de los aconteCimientos y la amblguedad de los personajes, sobre todo de jeroboán, diVididos entre buenas y malas aCCIones, nos mantienen en la verosimilitud de la complejidad humana que es la que hace verdaderamente la hlstona Sin embargo, más aún que en la histOria de DaVid, nos vemos Situados en la tradición del «relato sagrado», al a\taT paTa e, eleoT, ele una iOTma ele relato en el que, de una manera ofrecer inCienso» (1 Re 12, 28-33) Así, pues, parece ser que tenemos aquí dos tradiCIOnes.

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